Educar para la Paz
La palabra Paz

Violencia

Paz Negativa y Positiva

Interrelación
educar / paz

Educación para la paz

La Paz

El doble nacimiento de la educación para la paz

Investigación, educación y acción

Un intento de síntesis

La lucha contra el conformismo
En años posteriores, buena parte del pensamiento sobre la paz se perfila a partir de esta tipología, aceptando normalmente una definición de paz como la siguiente: paz es una situación, un orden, un estado de cosas, caracterizado por un elevado grado de justicia y una expresión mínima de la violencia.

Todo esto, a permitido diferenciar dos grandes concepciones sobre la paz, la negativa y la positiva, emparentadas con las definiciones de la violencia, la directa y la estructural.

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La paz negativa es la concepción predominante en Occidente y une sus raíces en la noción de eirene griega y de pax romana. Esta concepción pone el énfasis en la mera ausencia de guerra, violencia directa. La paz sería simplemente źno guerra╗. Por tanto, presupone un aparato militar que garantice el orden, disuada al enemigo y garantice la perpetuación del status quo.

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La paz positiva, como hemos visto, con las aportaciones de Johan Galtung, presupone un źnivel reducido de violencia directa y un elevado nivel de justicia╗. Se persigue la armonía social, la justicia, la igualdad y, por tanto, el cambio radical de la sociedad, la eliminación de la violencia estructural.

Según esta concepción, la dominante en la actualidad en el campo de la educación para la paz, los valores prioritarios serían la justicia y la igualdad. A su vez, ( la iniciativa desde abajo) y se buscaría también la autorrealización de las personas.

La paz no es una meta, un fin utópico, sino un proceso, algo hacia lo que se tiende. Tampoco existe rechazo del conflicto, consustancial al ser humano, sino intento de aprender a resolverlo de forma alternativa. La paz, en síntesis, no es lo contrario de la guerra, sino la ausencia de violencia directa y estructural, la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la naturaleza.

Esta doble condición de la paz positiva, la ausencia de violencia directa y estructural, puede representarse mediante el siguiente esquema